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22-04-2012. EN EL VALLE DE LURIANA |
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EN EL VALLE DE LURIANA
En esta primavera tan rara ha nevado más que en todo el invierno. De hecho, la nieve caída a lo largo de la semana pasada en las Montañas de León y de Palencia ha descendido hasta cotas muy bajas. Y aunque ahora los días son más largos, el terreno está más caliente y las temperaturas en las horas centrales del día son mucho más altas que en los meses pasados, todavía hay posibilidades de disfrutar de los esquís de travesía en algunas zonas. Es el caso de la zona comprendida entre San Glorio y Pandetrave, donde existen un buen número de montañas, algunas de ellas sobradamente conocidas para nosotros y otras aún por ascender e incorporar a nuestra lista de dosmiles.
Lo cierto es que hace muy poco estuvimos ya en esta zona, ascendiendo a la Tabla Rayada y al Coriscao. El mal tiempo nos impidió seguir nuestra andadura hacia el Valle de Luriana, donde teníamos la deuda pendiente con la Tabla Malrota. Incluso había algunas otras cimas cuya entidad nos suscitaba dudas y queríamos también añadir a nuestra agenda, como era el caso del Mostajal y del Calar de Juanito.
Puestos en faena, emprendimos nuestra marcha calzándonos los esquís un kilómetro antes de llegar al puerto de San Glorio, para subir por el valle que separa la Tabla Rayada del Cascajal, siguiendo el curso del arroyo de Valdeloso, hasta subir al alto de la Cardosa. Desde allí, flanqueando la ladera del Coriscao fuimos hasta la Tabla Malrota, descenso hacia el oeste, siguiendo el cordal, para emprender de nuevo la ascensión al Escaño (que presentaba unas muy delicadas cornisas hacia el este-sureste), y proseguir dirección al Mediodía, culminando en el Mostajal. Luego, de vuelta al Escaño, esquiada soberbia hacia el fondo del Valle de Luriana, y de nuevo nos pusimos las pieles de foca para subir al Calar de Juanito. Desde allí, de nuevo al Alto de Cardoso, para lanzarnos ladera abajo hasta el punto de salida. Bonita excursión, y aunque en las horas centrales del día se metieron las nubes, por la tarde de nuevo tuvimos la recompensa del sol. |
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08-04-2012. EL MUXIVÉN, LA JOYA DE LACIANA |
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EL MUXIVÉN, LA JOYA DE LACIANA
La comarca de Laciana es uno de esos bellos rincones de nuestra Comunidad Autónoma que muchas veces pasan desapercibidos para los amantes de la montaña y de la naturaleza. Sin embargo, basta con dejarse caer por esta zona para poder darse cuenta de la grandiosidad de sus paisajes y de las extraordinarias posibildades que brindan sus cumbres para disfrutar.
Uno de los ejemplos más claros de lo anterior es el Muxivén, una montaña que hasta el nombre tiene bonito. Su forma piramidal y sus verticales paredes hacen de ella un destino de lo más atractivo. Nosotros hemos escogido para su ascensión la vertiente de Lumajo, aunque también se puede atacar desde Sosas de Laciana. La nieve caida los días de la Semana Santa ha barnizado de blanco sus laderas y el cielo azul con que nos ha sorprendido el día han puesto un aliciente más a nuestra excursión de hoy.
Ya sobre el terreno hemos podido comprobar que la nieve caída estos dos últimos días ha sido más que un simple maquillaje, pues salvo en los lugares donde el viento ha acumulado algo más, el manto resultaba ser escaso y poco consistente -todavía sin transformar-, con lo que subir con los esquís no resultaba ser una opción interesante. Tocaba, por tanto abri huella, con lo que el recorrido hasta la cima ha resultado ser más fatigoso de lo inicialmente previsto, sobre todo si recordamos que la última vez que estuvimos por aquí subimos y bajamos con esquís con nieve que sí que estaba en perfectas condiciones para ello.
A pesar de ello, el hacer el recorrido a pie nos ha permitido recorrer un nuevo itinerario para nosotros, pues nunca habíamos descendido por la vertiente sur de la montaña, recorriendo así toda su arista por un trazado mucho más espectacular, abrupto e irregular con unas magníficas vistas sobre todo el valle de Laciana, para terminar nuestro itinerario de nuevo en la bella localidad de Lumajo. |
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31-03-2012. EN LA VERTIENTE SUR DE MAMPODRE |
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EN LA VERTIENTE SUR DE MAMPODRE
Las montañas de Mampodre son una auténtica joya dentro del corazón de nuestra Cordillera Cantábrica. Un pequeño macizo cuyas verticales paredes presentan unas características mucho más próximas a las de Picos de Europa que al resto de formaciones de la Cantábrica.
Nuestra última aventura por estos lares fue hace ya mucho tiempo, en un maravilloso mes de septiembre, acometiendo en una sola jornada todas las cumbres del circo que se asoman hacia su vertiente norte, desde la localidad de Maraña. Nos quedaban, por tanto, un par de cimas que se situaban por encima de los dos mil metros pero que se alzan hacia la vertiente sur. Para nuestra aventura de esta jornada optamos, por tanto, tomar como punto de partida la población de Redipollos, a pocos kilómetros de Puebla de Lillo. En esta ocaasión hemos hecho uso de nuestras bicicletas para realizar la aproximación, pues sobre el mapa comprobamos que la zona está surcada por estupendas pistas que se adentran hacia los valles más escondidos. Dirigimos nuestros pasos, por tanto, por la pista que saliendo del pueblo se dirige hacia el noreste. En poco metros tomamos un desvío hacia la derecha, con lo que atravesamos el arroyo de Murias para avanzar ya en dirección este. Pronto las pendientes se hacen mucho más fuertes y el firme de arena y canto nos obliga poner el pie a tierra en los tramos más duros. La subida nos lleva hasta un cordal situado entre los 1500 y 1600 metros con contínuas subidas y bajadas, hasta llegar a la cabaña de Murias, donde dejamos nuestras máquinas de dos ruedas. A partir de ahí ascendemos por el valle que remonta el arroyo de Murias, entre los picos Convento y Valcerrao hasta llegar bajo la Peña Brava, acometiendo la ascensión por su largo espolón. Una vez alcanzada su cumbre continuamos el cordal hasta muy cerca de los Cubos. Desde aquí las vistas son especulares: las peñas Pintas en la zona de Riaño, el Yordas, el Espigüete, Tres Provincias y Peña Prieta, el resto de cumbres de Mampodre y, hacia el oeste Rapaína, Rapaona, Peñas del Viento, el pico Torres, las cumbres de San Isidro (Toneo, Requejines, Ausente, Roldán...) y cerrando el conjunto las cimas de la Mortera, Faro y Huevo... todo una pasada. El descenso lo hacemos por la larga canal que nos deja de nuevo en el valles desde donde de nuevo comenzamos a subir, ahora por la vertiente contraria en busca de la cumbre del Bustil de Pepe, otro dosmil de los poco frecuentados. Jornada completita, han caido dos cimas más, casi 1700 metros de desnivel y hemos disfrutado de mountain y de bike en el corazón de la cordillera. |
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03-03-2012. CASCAJAL Y CORISCAO |
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CASCAJAL Y CORISCAO
Rumbo al Coriscao!. Todo un clásico en las actividades de montaña para castellanos, leoneses y cántabros. El día amaneció fantástico, y salimos desde el Puerto de San Glorio con los esquís calzados. Aquí se conserva todavía la nieve, aunque como sigan subiendo las temperaturas nos vamos a quedar pronto sin nada.
Pero nosotros hemos venido a disfrutar. En varias ocasiones habíamos ascendido al Coriscao, pero nunca con nieve (siempre la nieve nos ha llamado más hacia la vertiente del Peña Prieta y Tres Provincias). No obstante hoy parecía que podría ser un buen día para hacer la travesía desde San Glorio hasta el Escaño, para bajar luego por el arroyo de Mostajal. Las primeras impresiones no pueden ser mejores. Nieve abundante y en muy buenas condiciones, lo que nos permite avanzar deprisa. Ascendemos en primer lugar a la cumbre del Cascajal, otro dosmil que casi siempre queda olvidado en el itinerario hacia el Coriscao. Hacemos cumbre, y a medida que nos aproximamos a las rampas del Coriscao el tiempo empieza a cambiar. El cielo se encapota y comienza a nevar. Cuando coronamos la cima la densa niebla nos limita totalmente la visibilidad -no se ve más allá de diez metros-. Bajamos unos metros en dirección al Escaño, para pasar primero por la Tabla Malrota, pero casi lo hacemos a palpas, sin ninguna referencia. El gps nos marca la dirección pero no somos capaces de distinguir siquiera donde termina la loma y comienza la cornisa, lo que tiene su problema sobre todo cuando vas con esquís y hacia abajo, con lo que decidimos volver sobre nuestros pasos hacia el puerto de San Glorio. Ya se sabe que no hay mal que por bien no venga, de modo que este cambio de planes nos ha permitido llegar al coche a las dos de la tarde y darnos un pequeño homenaje con un menú en el albergue de Llánaves. Esto también es disfrutar!! |
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02-03-2012. CON LA NIEVE EN LOS TALONES, EN SAN GLORIO |
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CON LA NIEVE EN LOS TALONES, EN SAN GLORIO
Poco ha nevado este año, y encima lo ha hecho de forma muy irregular, con lo que el blanco elemento se cotiza bastante. En estas circunstancias, el Puerto de San Glorio suele ser un valor seguro, de modo que hacia allá hemos marchado.
Siguiendo la que ya viene siendo nuestra tónica habitual, hemos aprovechado la tarde del viernes, de modo que a las cinco de la tarde, casi sin comer, estábamos en esta zona con toda la ilusión de calzarnos los esquís. Dicho y hecho, hemos sustituido en un momento la americana de trabajo y los mocasines por el forro polar y las botas de esquí, y la pantalla del ordenador por las magníficas montañas de esta bella zona. La lluvia nos estaba esperando, pero parece que la hemos asustado y ha dejado justo de llover para disipar nuestras dudas y permitirnos salir corriendo del coche para calzar los esquís e intentar coronar la cima de otro dosmil: la Tabla Rayada. Se trata de una cima muy próxima a la carretera que sube desde Llánaves de la Reina al Puerto de San Glorio, con lo que venía a ser lo justo para aprovechar la tarde. Subimos a toda prisa, tanto por las posibilidades de lluvia, como por las pocas horas de luz que quedan cuando, en el mes de marzo, comienzas una excursión a las cinco de la tarde.
A los treinta minutos de salir las precipitaciones han vuelto a hacer acto de presencia, pero ya estábamos por encima de los 1800 metros y lo que caía era nieve. Grandes copos que caían plácidamente, casi sin viento, que acompañaban a disfrutar en nuestros últimos metros hasta la cima. Al coronar ya estábamos totalmente calados, de nuevo un poco tarde para ponernos el gore, pero había que enfundárselo para la bajada. La escasa visibilidad no ha impedido disfrutar de las primeras palas, con una nieve estupenda. Ya más abajo, como siempre, la visibilidad mejoraba, pero la nieve dejaba mucho que desear. No obstante, hemos deslizado hasta la misma carretera, en el punto donde dejamos el coche. Ha sido llegar y ponerse a llover... algunos dicen que tenemos mucha suerte, pero hay quien piensa que no es así, sino que el tiempo viene poniéndose últimamente de nuestra parte. Será la recompensa a la perseverancia.... |
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26-02-2012. CABALGANDO POR LOS MONTES AQUILIANOS |
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CABALGANDO POR LOS MONTES AQUILIANOS
Escapadita de la tarde del viernes. Visto y no visto. A las dos de la tarde en la oficina y a las cuatro y media a lomos de la bicicleta en el corazón del Bierzo. A pesar de que el fin de semana pasado pisamos nieve con nuestros esquís en la zona de Somiedo, en los montes Aquilianos, aún cuando superan los dosmil metros, no había prácticamente nada.
En esta zona del Bierzo tan sólo nos faltaba por coronar una cima, poco frecuentada, pero con entidad y personalidad para ser considerada como tal. Se trata de la Cruz Mayor, que se eleva al suroeste del Pico Tuerto, siguiendo el marcado y abrupto cresterío. La aproximación la realizamos por la carretera que sube al Campo de las Danzas, para dejar el coche donde termina la pista que hace ya muchos años fué asfaltada, pero que ya ha perdido gran parte de ese sólido firme. Desde allí, y puesto que se trataba de exprimir al máximo el día, nos montamos a lomos de nuestras bicicletas para recorrer los casí cuatro kilómetros de buena pista que nos aproximaron al collado situado al sur del pico de La Aquiana oeste del pico Tuerto -todo una delicia en bicicleta la parte del recorrido que atravesaba las zonas sombrías orientadas al norte, donde todavía se conservaban dos o tres centrímetros de nieve-. A partir de ahí abandonamos la bicicleta -y la pista- para coger los senderos que nos llevan hasta el collado del Teson, ya muy cerca de la cima del Pico Tuerto. En realidad, esa cima ya la habíamos ascendido, pero íbamos en busca del cordal que continuaba hacia la Cruz Mayor, pasando por las Portillinas. Desde la lejanía no es posible apreciar lo abrupto de este cordal, que sin entrañar ninguna dificultad apreciable, se hace muy entretenido con constantes subidas y bajadas en terreno rocoso.
Desde la cima del La Cruz Mayor, espectaculares vistas sobre toda la Cordillera de los Montes Aquilianos, y también, hacia el sur, sobre las vecinas de Cabrera y Segundera, entrando ya en territorio de la provincia de Zamora.
Puesto que esa tarde teníamos un billete-express, el retorno lo hicimos trotando por los senderos, para llegar a nuestras bicicletas, cual Cenicienta a su carroza, justo antes de que se hiciera de noche. Veintidós kilómetros de recorrido y cuatro horitas por el monte disfrutando. |
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